Con motivo de la masacre de París, del pasado viernes, en la que la sinrazón de unos pocos causó gran dolor y muerte en el país vecino, hemos guardado un minuto de silencio.
Y cada niño encendió una vela como recuerdo a las víctimas del brutal acto terrorista.
¡Ojalá nunca más, actos como este vuelvan a repetirse!!